La Empanada Salteña: Un Viaje de Sabores y Tradición
Al cerrar los ojos e imaginar una empanada salteña, es inevitable que los sentidos se despierten: el aroma inconfundible de la masa recién horneada, el crujir al primer bocado y el estallido de sabores que evocan historias y tradiciones ancestrales. Este manjar, emblemático de la provincia de Salta, es más que una simple preparación culinaria; es un legado cultural que ha evolucionado con el tiempo, reflejando la riqueza de su gente y su tierra.
Orígenes y Contexto Histórico
La historia de la empanada salteña está íntimamente ligada a la influencia española en América Latina. Los colonizadores introdujeron la tradición de las empanadas, que fueron adaptadas en cada región con ingredientes locales y técnicas propias. En Salta, esta adaptación resultó en una versión única que combina sabores y métodos ancestrales.
Una figura destacada en la difusión de la empanada salteña es Juana Manuela Gorriti, nacida en Salta en 1818. Durante su exilio en Bolivia, enfrentó dificultades económicas y comenzó a vender empanadas para sustentar a su familia. Su apodo, «la salteña», se asoció rápidamente a estas empanadas, que se hicieron muy populares en la región.
En el siglo XIX, mientras el mundo experimentaba cambios significativos con la Revolución Industrial y movimientos independentistas en América Latina, en Salta, las empanadas se consolidaban como una tradición culinaria. Las familias se reunían alrededor del fogón, compartiendo historias y recetas que pasaban de generación en generación, fortaleciendo la identidad y el sentido de comunidad.
Características Principales
La empanada salteña se distingue por su masa fina y ligeramente crujiente, elaborada con harina de trigo y grasa de pella, lo que le otorga una textura y sabor inigualables. El relleno es una sinfonía de ingredientes: carne de res cortada a cuchillo, papas, cebolla, huevo duro y una mezcla de especias que incluyen comino y pimentón. Algunas versiones añaden pasas de uva, aportando un toque dulce que contrasta armoniosamente con los demás sabores. Tradicionalmente, se cocinan al horno de barro, lo que les confiere un sabor ahumado característico.
Una curiosidad es que, en Salta, se considera que una empanada está bien hecha si puede comerse en tres mordidas, sin que el jugo del relleno se derrame. Este detalle refleja la destreza y el cuidado en su preparación.
Evolución y Anécdotas
A lo largo de los años, la empanada salteña ha experimentado variaciones sin perder su esencia. La incorporación de ingredientes como el ají molido o diferentes tipos de carne ha dado lugar a versiones que reflejan la diversidad cultural y la creatividad de los cocineros salteños.
Una anécdota popular cuenta que, durante las guerras de independencia, las empanadas eran utilizadas como alimento para las tropas debido a su practicidad y valor nutricional. Las mujeres las preparaban en grandes cantidades y las entregaban a los soldados, quienes encontraban en ellas un pedacito de hogar en medio del conflicto.
Un Viaje Sensorial a Salta
Imagínese caminando por las calles empedradas de Salta, donde el aire fresco de la montaña se mezcla con el aroma tentador de las empanadas recién horneadas. Los puestos y restaurantes locales exhiben orgullosos sus bandejas llenas de estas delicias doradas, invitando a locales y visitantes a deleitarse con su sabor único. Cada bocado es una conexión directa con la historia y la cultura de una región que ha sabido preservar y celebrar sus tradiciones.
La empanada salteña es más que un plato típico; es una expresión de la identidad y el espíritu de un pueblo. Cada ingrediente y cada técnica de preparación cuentan una historia de resistencia, adaptación y orgullo cultural. Al saborear una empanada salteña, no solo disfrutamos de una delicia culinaria, sino que también nos conectamos con siglos de tradición y pasión
Receta de Empanadas Salteñas Tradicionales
Hacer empanadas salteñas en casa es una experiencia que nos transporta a los sabores auténticos del norte argentino. Aquí te dejo la receta tradicional con todos los detalles y secretos para que te salgan perfectas.
Ingredientes para la masa:
• 1 kg de harina 0000
• 200 g de grasa de pella (o manteca)
• 1 cdita de sal fina
• 1 cdita de azúcar
• 400 ml de agua tibia
Ingredientes para el relleno:
• 1 kg de carne de res (nalga o cuadril) cortada a cuchillo
• 200 g de grasa de pella (puede sustituirse por manteca o aceite neutro)
• 2 cebollas grandes picadas en cubos pequeños
• 1 papa grande hervida y cortada en cubitos pequeños
• 3 huevos duros picados
• 1 cdita de pimentón dulce
• 1 cdita de ají molido
• ½ cdita de comino
• Sal y pimienta a gusto
• 2 cebollas de verdeo picadas finamente
Preparación de la masa
1. Derretir la grasa: En una cacerola a fuego bajo, derretí la grasa de pella hasta que esté líquida.
2. Hacer la masa: En un bol grande, mezclá la harina con la sal y el azúcar. Hacé un hueco en el centro y agregá la grasa derretida. Incorporá poco a poco el agua tibia y comenzá a amasar hasta obtener una masa lisa y elástica.
3. Reposo: Cubrí la masa con un repasador y dejala descansar al menos 30 minutos para que se relaje y sea más fácil de estirar.
Preparación del relleno
1. Dorar la grasa: En una sartén grande o cacerola, derretí la grasa de pella a fuego medio.
2. Saltear la cebolla: Agregá las cebollas picadas y cocinalas hasta que estén transparentes y tiernas.
3. Cocinar la carne: Sumá la carne cortada a cuchillo y cocinala a fuego fuerte durante unos minutos hasta que cambie de color, removiendo constantemente.
4. Condimentar: Agregá el pimentón, el ají molido, el comino, la sal y la pimienta. Mezclá bien y apagá el fuego.
5. Agregar los ingredientes finales: Cuando el relleno esté tibio, incorporá la papa en cubitos, los huevos duros picados y la cebolla de verdeo. Mezclá bien y llevá a la heladera hasta que esté completamente frío (esto ayuda a que la empanada no se humedezca).
Armado de las empanadas
1. Estirar la masa: Sobre una mesada enharinada, estirá la masa hasta que tenga un grosor de aproximadamente 3 mm. Cortá discos de 12 cm de diámetro.
2. Rellenar: Colocá una cucharada generosa de relleno en el centro de cada disco.
3. Cerrar: Humedecé ligeramente los bordes con agua y doblá la masa formando una media luna. Hacé el repulgue tradicional (o sellá con un tenedor si preferís).
4. Reposo: Llevá las empanadas armadas a la heladera por 20 minutos para que conserven mejor su forma al hornearse.
Cocción
Opción al horno (tradicional en Salta):
• Precalentá el horno a 200°C.
• Colocá las empanadas en una placa sin enmantecar (para que no se despeguen los repulgues).
• Cocinalas durante 15-20 minutos o hasta que estén doradas.
Opción fritas (variante):
• Calentá abundante grasa de pella o aceite en una sartén profunda.
• Freí las empanadas hasta que estén bien doradas.
• Retiralas y escurrilas sobre papel absorbente.
Secretos para que salgan perfectas
• La carne cortada a cuchillo: Es clave para la textura y el sabor. Nunca uses carne picada de máquina.
• Enfriar el relleno: Si el relleno está caliente, la masa se humedece y las empanadas pueden abrirse en la cocción.
• El repulgue bien sellado: Asegurate de hacer un buen repulgue para que no se escape el jugo del relleno.
• El horno bien caliente: Un horno fuerte es fundamental para que las empanadas queden doradas y crocantes.
• Pintarlas con un poco de grasa derretida antes de hornear les da un brillo y sabor únicos.
Con esta receta, cada bocado te transportará a Salta, a sus calles empedradas y sus mercados llenos de aromas. ¡A disfrutar!
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